★ Reflexión sobre la temporada navideña

No quiero resultar pedante. Pero soy una persona que se ha criado en un entorno muy familiar y lleno de amor. He disfrutado de una educación excelente y mis creencias religiosas, aunque han ido cambiado poco a poco, siempre ha tirado para la punta católica.

La navidad – la temporada en general – para nosotros siempre ha sido una fiesta para estar en familia. Y con familia no me refiero a tíos, cuñados, hermanos, sobrinos, abuelos… no, no, no. Me refiero a padres e hijos. Soy, como quizás algunos saben, hijo único. Y, como ya he dicho otras veces, he pasado 22 años de mi vida en Suiza. Esto significaba que no tenía más familia cercana que mis padres. Obviamente este hecho afecta de forma considerable a la actitud y pensamientos que yo a día de hoy pueda llegar a tener.

Decía que la navidad era para nosotros la fiesta de la familia. Esta temporada siempre ha sido una de mis favoritas, y no precisamente por los regalos. Pero digo “era” porque ese ya no es el caso. Ahora no me gusta la navidad. Es más: La detesto. Algo ha cambiado, y ha cambiado mucho.

Es increíble, pero nos hemos cargado la navidad que se ha convertido en un jolgorio, una casa de putas y en un gran negocio. La navidad ya no existe. Por una parte es una ilusión que nos siguen plantando en los morros empresas jugueteras, de electrónica de consumo y grandes superficies para que – y ojo con este segundo punto – nos liemos a gastar dinero a mansalva. Dinero que a muchos nos falta durante todo el año y que utilizamos para comprar regalos que no vamos a utilizar en nuestra puñetera vida. De esos que coges con mucha ilusión y luego los dejas tirados en una esquina. Dinero que nos gastamos en comprar comida para hacer comilonas en las que luego el género sobra por todos los lados.

Pero eso no es todo. Luego llega nochevieja que es otro cachondeo. No tenemos dinero pero todo el mundo se va y gasta entre 60 y 500 Euros por persona en banquetes y barras libres para salir reventados, tajados y, posiblemente, provocando accidentes y desgracias en estas fechas que deberían ser de felicidad.

¿Porqué hay que celebrar el ultimo día del año como si fuera el último día de nuestras vidas? Es una cosa que nunca he entendido y que nunca entenderé. La gente ha perdido los papeles. No controlamos ya lo que deberíamos de controlar. Solamente vamos al jolgorio y a la fiesta y a quemar dinero como profundos gilipollas.

¿Y vosotros? ¿Qué opináis al respecto?

He dicho.

5 thoughts on “★ Reflexión sobre la temporada navideña

  1. Si, estoy tambien completamente de acuerdo. Vivimos en una temporada solistica y de ‘instant gratification’; el systéma de marketing nos da una sociedad que no deja aire de repirar, ni tiempo de refección. Pena…
    Buen blog!

    Dentro este año me salgo a España (www.carretera.nl).
    A ver como malo es 😉

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