★ También lo bueno se acaba

O al menos eso suelen decir. Porque si llego a saber como iban a transcurrir nuestras vacaciones… casi, casi hubiese preferido quedarme en casa.

El miércoles, día 3 de octubre, iniciamos nuestro viaje desplazándonos en mi coche hasta Tordesillas, donde pernoctamos en el Parador de Turismo. Todo fue de maravilla.
Al día siguiente volvimos a coger el coche y emprendimos la segunda etapa del viaje que nos llevaría hasta Ribadeo, provincia de Lugo, donde visitaríamos a familia de María. Lamentablemente, y justo al pasar Avilés, mi fabuloso coche nos volvió a dejar tirados sin liquido refrigerante. A poco más de 80 kilometros de nuestro destino nos vimos obligados a llamar al seguro y solicitar una grúa que finalmente nos llevo a nosotros y al coche de vuelta a Avilés.
Como era la hora de comer y el taller estaba cerrado – puta casualidad por cierto – tuvimos que irnos a comer y regresar más tarde para que nos dieran el diagnostico del coche.

Parece ser que un manguito tenia una pequeña perforación que, con el calor del motor, se había dilatado y por la cual se había perdido todo el liquido. La pieza a cambiar no estaba disponible en stock por lo que tenían que pedirla y no llegaría hasta pasados dos días. Ante esta situación llamé al seguro para solicitar un medio de transporte – concretamente un taxi – que nos llevara hasta nuestra meta del viaje. A los dos días volvimos a recoger el coche, supuestamente reparado, y volvimos a Ribadeo.

Una vez llegamos observe que el coche seguia perdiendo liquido pero por otro sitio. Viendo el tema que nos rondaba decidí cancelar la reserva en el Parador de Gredos y quedarnos unos días más en Ribadeo con la familia.

El lunes día 8 cogimos el coche y nos fuimos a Tordesillas de nuevo. Al día siguiente, y aprovechando que tengo amistades con taller en ese pueblo, cogimos liquido refrigerante y volvimos a llenar el deposito ya que le faltaba algo.

Ahora que estamos en casa… el coche sigue perdiendo liquido por alguna parte diferente al manguito de marras. Lo curioso es que no deja manchas en el suelo. Creo que tocará llevar el coche al taller y estar sin el varios días.

Vuelo a repetir: Opel es una puta mierda.

He dicho.

Las pocas fotos que hemos hecho las puede ver aquí.

P.D. Por cierto! Sigo esperando respuesta del fantástico servicio de atención al cliente de Opel.

2 thoughts on “★ También lo bueno se acaba

  1. Vaya, cuando decías que sería mejor haber hecho el viaje en moto no me imaginaba algo así, sino por disfrutar más del viaje, como hubiera sido lo lógico. Siendo así, la verdad es que me apena que se os hayan fastidiado las vacaciones por culpa del coche, pero segurísimo que no todo ha sido malo (quitando de los momentos de visitas al taller y demás).

    Lo dicho, a ver si pronto nos vemos de nuevo, que supongo que en breve haremos saliditas hacia ambas costas limítrofes (Castellón y Alicante) y seguro que con la Burgui te lo pasa mucho mejor, jejeje.

    Un saludo, campeón.

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