El pasado 14 de junio se me fastidio, una vez más, el compresor del aire acondicionado del coche. 6 días más tarde expresaba yo en esta entrada mi malestar con la marca en general y la avería en particular.

Viendo que mi bitácora no tiene un alcance importante en la blogocosa decidí ayer enviar ese mismo texto, bajando un poco el tono del mismo y añadiendo alguna opinión adicional, por correo electrónico a Opel… pensando que, como ya había ocurrido con anterioridad, iban a pasar de mi como de la mierda.

Cual ha sido mi sorpresa cuando ayer por la tarde recibo una llamada telefónica de una señorita de Opel que me da las gracias por enviar mi queja y me solicita matricula y talleres a los cuales he llevado el coche durante los últimos seis años. Una vez facilitado estos datos se despide muy amablemente indicándome que dentro de unos días me contestarán a mi escrito.

A la espera quedo.

He dicho.