…que no es lo mismo que radicales gilipollas.

Hace ya unos días leí en El País una noticia que me llamó la atención y que al mismo tiempo me ha demostrado, una vez más, la gran cantidad de gilipollas sueltos que andan por este país de soplagaitas que somos.

Resulta que el pasado viernes una veintena de deficientes mentales radicales catalanes han derribado el ultimo Toro Osborne que quedaba en pie en Cataluña, según ellos con la finalidad de “limpiar” la silueta de la “sagrada” montaña de Montserrat de la inmundicia cornuda española que pretendía ensuciarla.

A parte del punto de visto que podamos tener cada cual sobre la tradición del toro en España – ese es otro tema a parte en el que no voy a entrar – es importante reconocer en estas acciones la total demencia del ser humano que demuestra no saber reconocer y asimilar las cosas como son.

He dicho.