Explosión en Valencia

No quiero decir que lo veía venir. Pero la verdad es que con tanto petardo y tanto fuego artificial de las narices es lo mínimo que puede ocurrir.

Debo confesar que, aunque me gustan ver los fuegos artificiales de lejos, no aguanto estos explosivos de los que somos tan fanáticos. Lo que ocurre es que yo soy muy torpe.

Me cuesta entender como los padres, que habitualmente están tan preocupados por la salud y la integridad de sus hijos, prohíben que sus nenes, y nenas por supuesto, fumen, beban, tomen drogas y vayan en moto para luego, cuando llegan las fiestas, les permiten, o incluso les motivan, a que vayan cargados de bolsas de petardos. Estos petardos no dejan de ser EXPLOSIVOS en pequeñas dosis. Sin lugar a duda son peligrosisimos. Porque si les revienta la bolsa que llevan en la mano es muy probable que pierdan esta ultima y parte del careto.

Así de ignorantes somos. Parece mentira.

He dicho.